Outlander - Temporada 2
- Cruella De Film
- 26 sept 2017
- 3 min de lectura

La 2ª temporada de Outlander la empecé super animada ya que la primera me gustó bastante el rol místico y cultural sobre la historia de dos países enfrentados en el S. XVIII como Gran Bretaña y Escocia. Digamos que en esta temporada hay un nuevo lugar de la época muy importante y de grandes acontecimientos, hablamos de Francia donde van a parar los protagonistas en el intento de huir de Jack Randall y sobretodo infiltrarse en la corte francesa, para así evitar el levantamiento Jacobita y la destrucción y muerte que este conlleva en los libros que ha leído Claire en 1945.
Jamie lo tiene fácil, trabajará en la bodega de un familiar de clase social alta y el cual le permitirá llevar su negocio y relacionarse con los clientes y de esta manera llegar al pretendiente al trono, el Príncipe Charles Edward Stuart para convencerle de que no siga recaudando fondos para la causa y de esta manera cambiar el futuro. Claire, por lo contrario trabajará en un Hospital de la capital y forjará una buena amistad con las monjas que lo gestionan. Hay mucho misterio sobre personajes que aparecen y de alguna manera ponen obstáculos en los planes de Claire y Jamie, también sucesos que me dejaron sin aliento y con los ojos pegados en todo momento en la pantalla.
De nuevo el personaje de Jonathan «Black Jack» Randall aparece, yo que pensaba que estaba muerto, y vuelve a hacer de las suyas, incluso pone entre la cuerda floja la relación entre Jamie y Claire. He de admirar este actor ya que creo que hace muy bien sus dos papeles principales, lo lleva en su cara y los dos personajes logra hacerlos suyos.
Tras unos incidentes (ya los veréis) muy desagradables y finalmente sin haber conseguido su propósito deciden volver a Escocia, a su hogar Lallybroch para olvidar todo lo que casi acaba con su amor, y de hecho consiguen rehacerse hasta que llega una misteriosa carta.
Tras intentar burlar el destino acaban en el mismo sitio y el mismo día que se produce la famosa Batalla de Culloden y sabe Claire que los escoceses la pierden y con ello llega el fin de los clanes. Tras varios planes que no salen bien, Jamie decide poner a salvo a Claire y llevarla de nuevo a las piedras para que cruce a su época y pueda allí darle un padre al hijo que están esperando y un futuro. De allí que a mitad de temporada nos aparezca Claire en 1948 después de 3 años desaparecida y se reencuentre de nuevo con su marido Frank Randall el cual había estado buscándola casi al borde de la locura y no se crea la historia que ella cuenta y más aun estando embarazada. Frank decide perdonarla y ayudarla, hacerse cargo del hijo que está esperando pero con una condición, irse lejos de Escocia para empezar de cero una nueva vida. Deciden marcharse a Boston (EEUU) donde allí crecerá una hermosa niña de cabellos pelirrojos llamada Brianna.
A dos capítulos del final, cuando ya sabemos que Claire cuando vuelve se marcha a Boston embarazada de Jamie y que la batalla la cual intentan evitar sucede de verdad y acontece lo que precisamente no querían que pasara, vemos una Claire con 20 años más (1968) más junto a su hija Brianna en Escocia en el velatorio del Reverendo Wakefield. Al principio he de reconocer que me quedé un poco… ¡¡Qué está pasando aquí!! Vaya saltos en el tiempo que está dando esta serie en 13 capítulos, ¡que intenso todo por favor! Pero me encantó, y me encanta que las series ellas mismas den giros, saquen lo mejor de ellas y te lo muestren de la manera más natural posible y tú en ese momento es como si te quedaras en cueros. Así que de nuevo con los ojos como platos y enganchada a la pantalla sin poder ni pestañear vi el final, ah y también entre lágrimas… que también hay su parte de emoción y de amor.
Brianna, tras la muerte del que cree que es su padre, Frank Randall empezará a descubrir su pasado junto a Roger Wakefield el hijo adoptivo del reverendo que tiene casi la misma edad que Brianna y que guarda un pasado oculto e importante. Claire se dejará llevar por sus recuerdos de sus últimas horas con Jamie. Y finalmente tras un enfrentamiento entre madre e hija y también varios acontecimientos hará que ambas luchen contra sus miedos unidas y se quieran más que nunca.
De verdad, recomiendo mucho la serie porque los giros que da son impresionantes e inesperados, la pasión desborda en todos los sentidos y el poder de la fascinación y la historia juntas hacen que puedas ver en ella una serie muy completa, muy lograda y sólida dentro de la magia y la fantasía que evidentemente transporta en los años a través de unas piedras.


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